"Eso de ir al estadio es un parto, pero es Perú pues, que le hacemos..." dijo mi amigo Héctor cuando le pregunté sobre el partido ante Venezuela. Y es que la ilusión de la mayoría se renueva cuando se acerca una nueva fecha de la Eliminatoria, esta en la que no le hemos ganado a nadie y hemos perdido con casi todos. En la que no superamos ni a la ninguneada selección de Bolivia en la tabla. En la que algunos de nuestros mejores futbolistas no estarán. Esa en la que probablemente nos desilusionemos otra vez de lo mucho que hemos retrocedido.
En años anteriores la visita de la selección de Venezuela suponía un alivio, tres puntos fijos y volver a sacar la calculadora inventando una fórmula mágica que nos haga llegar al Mundial. Para las Eliminatorias rumbo a Francia 98 fue victoria categórica. Para Japón Corea triunfo pero por la mínima y ya en el proceso anterior la vinotinto nos amargo la tarde en el viejo Estadio Nacional con un empate. Hoy tenemos una selección de menor nivel que las anteriores. Sin Pizarro, Farfán y Acasiete por el escándalo del Golf Los Incas. Sin Guerrero por suspensión. En una fecha en la que necesitamos atacar no tenemos atacantes del rigor eliminatorio. Fano anda bien en Colombia y ojalá reedite eso el sábado. Rengifo siempre hizo goles cuando jugó por la selección. Pero no podemos ser un disparo al aire ni cargarle la responsabilidad a jugadores que no deberían asumirla. Perú es una incógnita que su propio técnico generó. No defendemos. No generamos. No atacamos. Conclusión=no hay como ganar. Parece definitivo pero siempre hay esa luz que el fútbol brinda para los equipos sin trabajo previo. Hay la cuota individual. Hay los tiros libres de Solano cada vez menos frecuentes. Hay el ida y vuelta de Vargas. Paren de contar.
El entrenador cada vez se entiende menos. Pensé por un momento que dejaría de lado sus caprichos y se la jugaría por no seguir desprestigiándose. Referentes de la selección le pidieron que convoque a quienes debe y Chemo no quiso dar su brazo a torcer. Convoca jugadores del torneo local con poco ritmo de competencia. Alva con pocos partidos encima, Quinteros que recién volvió a Alianza, Ciurlizza que no es titular, La Rosa que reaparece en el torneo después de estar casi retirado. Llama a Damián Ismodes y el chico no quiere venir. Mariño tampoco quiere estar. Se perdió el control, se teme caer goleados. Del Solar dio confianza a sus jugadores y ellos no respondieron. Se la jugó por muchos y le dieron la espalda. A veces pienso que Chemo no escucha a quienes tiene al lado o los que están a su lado no le hablan. Quisiera creer que conserva esa piconería que en la cancha afloraba y que se la puede transmitir a sus jugadores. Creo que sería mejor recordarlo solo como futbolista. Me queda claro que no es el técnico que necesitamos pero mucho más claro tengo que es el técnico que un fútbol como el nuestro merece.
Amigos, Venezuela creció y eso se nota si ven la tabla de posiciones. No es Brasil ni Argentina pero saca sus puntos. La Venezuela de Farías gusta menos que la de Páez pero sigue siendo complicada. Lo mejor que podría pasarnos sería ganar. Pero para eso tendrían que jugar mal ellos. Perú jugar bien. Y eso es demasiado azar. Empatar suena mas al alcance. Perder supone un escenario probable. En cuatro días Chemo no va a trabajar lo que no hemos alcanzado en un año de competencia. La selección no hizo amistoso internacional en la fecha FIFA. Tenemos todas en contra, pero somos peruanos. Nos ilusionamos siempre. Vamos al estadio siempre. Sufrimos siempre. Veremos.